Queda tela que cortar en caso del PEB que mató a hombre en la Manuel Piar

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«Mi esposo no era ningún delincuente», fue lo que dijo Joselyn Velásquez, con relación a la muerte de Cristian José Maraguacare, de 26 años, quien recibió un disparo a la altura del pecho efectuado por un funcionario de la Policía del Estado Bolívar (PEB), frente a un establecimiento asiático, adyacente al sector Tricolor en la «parada de los pobres», de la avenida Manuel Piar, San Félix.

La mujer en compañía de otros familiares, se instaló frente a la sede del Cuerpo de Investigaciones Científicas, Penales y Criminalísticas (Cicpc), para explicar -de acuerdo a su relato- lo que en realidad sucedió pasada las 6:00 de la tarde de este martes, en el lugar antes mencionado.

En principio desmintió la versión de que su marido había participado en un atraco a ese local y a quienes estaban en la cola para comprar los alimentos. «Ese atraco nunca sucedió. Allí la gente estaba tranquila haciendo su colita hasta que pasó lo que pasó», explicó la cónyuge consternada.

TRATO AGRESIVO

La mujer asegura que repentinamente llegó un efectivo policial adscrito al CCP Vizcaíno, y en su moto «le pasó por encima» a varios de los compradores, para posteriormente desenfundar su arma y accionarla al aire en varias oportunidades.

Presuntamente varios de los proyectiles impactaron contra una estructura metálica, provocando que las balas rebotaran con dirección a varios de los presentes, incluido Maraguacare, quien fue trasladado hasta el Centro de Diagnóstico Integral (CDI) de Vista al Sol, para que fuera atendido por emergencia, sin embargo, al llegar ya su cuerpo estaba sin vida.

Las personas heridas quedaron identificadas como Ronald José López Godoy (29), y Zuleima Mena Del Valle; estos dos ingresaron al Hospital Dr. Raúl Leoni de Guaiparo, donde permanecen bajo estricto cuidado médico. Mientras que William José Guerra recibió ayuda en otro centro asistencial sin consecuencias mayores.

Ante esta situación los allegados del infortunado exigen a las autoridades que se esclarezca el caso y que el «policía que disparó sin razón alguna pague por lo que hizo».

«NO HUBO SAQUEO»

Los dolientes también indicaron que en ningún momento hubo saqueo en el local, sino que después del hecho «los chinos» comenzaron a repartir los productos de comida para calmar la ira de los testigos, quienes se enardecieron con el policía por la acción cometida.

«Es evidente que las personas se hayan airado con el funcionario; más bien, tuvo suerte de no haber sido linchado por los presentes en el sitio», señalaron.

VERSIÓN OFICIAL

Ayer mismo a las 11:00 de la mañana, el secretario de Seguridad Ciudadana, Gilberto Velásquez, en compañía de las máximas autoridades de los distintos cuerpos de seguridad del estado Bolívar, convocaron a una rueda de prensa para dar a conocer los pormenores en este tema.

Velásquez manifestó que el funcionario implicado en la muerte de Maracaguare, identificado como Genaro Valdez, se encuentra preventivamente retenido en la sede del CCP Cachamay hasta esperar el resultado de la audiencia de presentación que se llevó a cabo el día de ayer.

De acuerdo al desarrollo de los hechos, indicó que el uniformado fue atacado por varios sujetos que pretendían despojarlo de su armamento, lo que ocasionó que se generara un forcejeo entre ambas partes, que terminó con varios disparos.

Al mismo tiempo lamenta que esta situación haya finalizado con la muerte de una persona y tres heridas. «Nuestras más sentidas palabras para los familiares del fallecido», expresó.

Puntualizó que el caso quedó a la orden de la Fiscalía en Derechos Fundamentales, que se encargará de determinar si el señalado accionó el arma en defensa propia.

Extraoficialmente se conoció que Genaro Valdez presenta un antecedente por el delito de robo y, por esta razón, estuvo encarcelado en el CCP Guaiparo, durante un año. Esta información fue negada por Velásquez.

DEFENSA

Wiston Gamarra, defensor de los Derechos Humanos y también amigo del occiso, señaló que irán a los tribunales a formular la denuncia para que el sospechoso sea detenido y pague por su inescrupulosa manera de actuar frente al pueblo.

«Tenemos los testimonios de quienes presenciaron lo sucedido. Con esto en mano vamos a luchar hasta que se haga justicia; no puede ser que hayan matado a un hombre sano y trabajador», recalcó Gamarra.

SU VIDA

El fallecido vivía junto a su pareja y su suegra en el sector Nueva Chirica. Durante varios meses se dedicó a trabajar por contratos en la compañía Precal; esa era su única fuente de ingresos.

Paralelamente se desempeñaba como Defensor Público de los Derechos Humanos y pertenecía a una iglesia evangélica de la cual era miembro. Su pérdida física dejó un gran vacío en sus seres queridos, quienes mantienen la esperanza que este caso no quede impune como muchos otros. No dejó hijos en orfandad.

CICPC INDAGA

Entre tanto, los sabuesos de la policía científica tomaron cartas en el asunto para dar inicio a las investigaciones pertinentes. Para ello se dirigieron hasta el lugar del suceso a fin de recolectar las evidencias de interés criminalístico, que puedan disipar las falsas versiones a la realidad absoluta. El trayecto de las balas será de las pruebas a analizar por los investigadores.

rgomez@eldiariodeguayana.com.ve