Ramos sacó la cara por los Nacionales

0
62

El venezolano Wilson Ramos encendió la remontada de los Nacionales con su decimocuarto cuadrangular de la temporada, pero Matt Wieters borró las ilusiones tras sonar bambinazo que dio la victoria 5-4 de Orioles de Baltimore sobre Washington.


Ramos sacó la bola en el séptimo inning para igualar las acciones 3-3. En el mismo capítulo, Yunel Escobar sonó doblete remolcador para irse arriba 4-3.

Sin embargo, los capitalinos no pudieron conservar la ventaja luego que Wieters sonara cuadrangular de dos carreras en el octavo para sentenciar la victoria 5-4.

La victoria fue para Mike Wright (3-5), quien lanzó 0.2 entradas de dos imparables y un boleto. Darren O’Day no permitió ningún tipo de libertades en el noveno para asegurar su sexto rescate de la zafra.

Por su parte, Blake Treinem cargó con el revés tras recibir el cuadrangular de dos anotaciones en una entrada de labor.

Por Nacionales, Ramos de 4-2 con dos anotadas y remolcada. Por Orioles, Gerardo Parra de 5-1 con anotada. Odor aportó.

El infielder Rougned Odor anotó par de carreras en la paliza 8-1 de Rangers de Texas sobre Atléticos de Oakland. Odor disparó dos imparables en cinco turnos. Las carreras llegaron producto de par de imparables de Delino Deshields, quien fue el mejor jugador del encuentro tras batear de 5-2 con dos anotadas y dos remolcadas.

La victoria fue para Cole Hamels, quien lanzó seis entradas de cuatro hits y una carrera. Mientras, que Chris Bassit fue el derrotado luego de ser castigado con seis imparables y tres carreras en tres entradas. Por Rangers, Odor de 5-2 con dos anotadas; y Elvis Andrus de 3-0.

2000 imparables para Canó
El segunda base de los Marineros, Robinson Canó, conectó el hit 2,000 de su carrera la noche de miércoles, durante una derrota en 10 entradas de Seattle en Kansas City.

Canó se convirtió en el 14to jugador de Grandes Ligas en alcanzar los 2,000 imparables dentro de sus primeras 11 temporadas.

Ichiro Suzuki tiene el récord de más hits en sus primeras 11 campañas en Grandes Ligas con 2,428 del 2001 al 2011. El japonés alcanzó el indiscutible 2,000 en su novena temporada y su partido número 1,402, la segunda menor cantidad de juegos para lograr la hazaña.