Reportaron 233 casos de difteria hasta noviembre 2016

El Ministerio de Salud solo realizó una actividad para aplicar una solo dosis de vacunas contra la enfermedad, erradicada hace 24 años cuando se ameritan 3 dosis

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Hasta el 5 de noviembre de 2016 las cifras de casos de difteria que manejaba el Ministerio de Salud era de 205 afectados. Luego de 14 días, el 19 de noviembre, el registro se elevó a 233 casos en 7 entidades del país: Bolívar, Monagas, Sucre, Anzoátegui, Apure, Miranda y Distrito Capital.

El comportamiento de la bacteria, que tenía 24 años erradicado en Venezuela, y que se previene con vacunación, era de 15 contagiados a la semana, por lo que 2016 cerró, al menos, con 290 enfermos. Los síntomas son fiebre, amigdalitis aguda y la formación de una pseudomembrana en la garganta que obstruye las vías respiratorias.

Solo en el hospital Raúl Leoni, en el estado Bolívar, que depende del Instituto Venezolano de los Seguros Sociales de Guaiparo, hasta el 28 de diciembre tenía contabilizado 228 pacientes con sospecha de difteria y más de 20 fallecidos. En enero se sumaron otros 4 casos y una niña que falleció.

El Ministerio de Salud jamás otorgó al personal los resultados de las pruebas para confirmar el diagnóstico. Hasta el 18 de enero el centro de salud llevaba 6 semanas sin tener pacientes con síntomas similares a la difteria, pero ese día llegó una niña de 6 años de edad, que venía de Anzoátegui, y murió después de pasar por 3 hospitales en los que no recibió asistencia.

Ayer estaban otros 3 niños en observación con los mismos síntomas clínicos, pero no presentaban un estado avanzado de la enfermedad.

Se apagaron las jornadas de vacunación

Los pediatras volvieron a prender las alertas que comenzaron el 17 de septiembre de 2016, luego de que 3 niños murieron con estos síntomas. El 27 de septiembre fue cuando el gobernador de Bolívar, Francisco Rangel Gómez, admitió los primeros 13 casos en la entidad y anunció que comenzaría una jornada de vacunación en 139 ambulatorios. Nunca se informó que esta inmunización a la población debía tener 3 refuerzos. El segundo se debía aplicar al mes de colocar la primera dosis y el tercero a los 6 meses.

En estos momentos ya se cuentan seis meses desde que apareció una vez más la enfermedad “erradicada” y las personas que se vacunaron deberían estar optando por la tercera dosis.

En el estado Bolívar ya no están los operativos y la población sigue desinformada. El tratamiento lo administra Epidemiología Regional y no el hospital. Cuando hay un caso sospechoso, los médicos deben llamar y argumentar por qué consideran que necesitan la antitoxina diftérica, utilizada para contrarrestar la toxina en el cuerpo del paciente, y el antibiótico, penicilina cristalina. Pese a los argumentos el departamento solo envía las dosis racionadas a la mínima expresión. “Un paciente en estado grave necesita, por lo menos, 100.000 unidades de antitoxina y Epidemiología, en el mejor de los casos, envía 20.000 unidades”, denuncia un especialista.

Los médicos explican que si no se aplica una dosis adecuada de antitoxina diftérica, el paciente no podrá neutralizar el efecto causado por la toxina Corynebacterium diphtheriae y tendrá más riesgo de presentar problemas en el corazón. El niño o adulto puede producir miocarditis –inflamación del miocardio, que es la porción muscular del corazón– o riesgo de toxicidad cardíaca. También pueden verse afectados los riñones.

El Departamento de Terapia Intensiva del hospital Raúl Leoni tiene solo dos cupos y únicamente se está usando para atender a personas con el padecimiento. El ministerio recomendó que no se puede ingresar pacientes con otras dolencias hasta que el recinto tenga al menos tres meses desde que se atendió al último afectado por esta epidemia. Mientras tanto, los niños que ingresan con otras patologías y ameritan cuidados intensivos tienen que ser referidos a otros centros de salud.

El silencio

La Organización Panamericana de la Salud no fija posición desde principios de diciembre, fecha en la que por primera vez emitió un alerta por la epidemia. Reconoció que 183 muestras de casos sospechosos o probables procesadas por el Instituto Nacional de Higiene, entre septiembre y noviembre de este año, solo 20 fueron confirmadas. Admitió 5 fallecidos: 3 en Bolívar y 2 en Monagas. La OPS también admite la extensión de la epidemia en 6 estados con 60% de casos confirmados: en Bolívar 12, 20%; 4 en Monagas y el resto, 4 casos, 20% en otras entidades que no mencionó.

El dato

La transmisión se da por las gotas de saliva durante la tos, el estornudo o por contacto con lesiones de la piel. Las personas de alto riesgo son aquellas que conviven en el mismo domicilio, que hayan tenido contacto sexual con el paciente, así como personal sanitario que haya manipulado lesiones cutáneas o hayan hecho maniobras de resucitación con un afectado.