Retoman labores en la catedral San Juan Pablo II

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El monseñor de la diócesis de Ciudad Guayana, Mariano Parra Sandoval, aseguró que los proyectos están en marcha, divididos por etapas de corto, mediano y largo plazo. La primera meta será terminar la capilla diaria situada en la planta baja de la catedral, con una fecha establecida de culminación para el mes de diciembre de este año.

El costo estipulado para la construcción de la capilla será de 25 millones de bolívares, habiéndose invertido hasta el momento 5.6 millones de bolívares. Monseñor Parra Sandoval indicó que el apoyo financiero a este proyecto es gracias a las aportaciones de empresas como Suministro de Materiales Eléctrico (Sumeca) y Sociedad de Construcciones Somor.

«Esta fue una obra que por mucho tiempo estuvo paralizada, pues los encargados eran los entes gubernamentales y regionales. Pasado el tiempo nos propusimos tomar las riendas de esta construcción. Una decisión que nos costó mucho esfuerzo, sobre todo para que nos dieran la permisología desde la Alcaldía».

Los obispos, conjuntamente con monseñor Parra Sandoval, se dedicaron a buscar empresas que dieran el apoyo financiero para terminar la placa de la capilla diaria. Hoy en día esta obra presenta el vaciado de 530 metros de losa maciza y los 47,5 metros cúbicos de concreto sobre la base de la nave central de la catedral, además de haberse construido el techo de la capilla.

Para la segunda etapa de ejecución se procederá a construir la fachada, «no visualizamos construir la catedral en corto plazo, ya que es un mega proyecto y los costos son muy elevados. Estamos hablando de una catedral que se verá hasta en las comunidades de San Félix, la magnitud de su altura y estructura será sorprendente. Pero gracias a Dios estamos iniciando con estas etapas. Una vez terminada la obra de la capilla se procederá a trabajar en la fachada, para que de alguna manera los feligreses puedan asistir a misa», explicó monseñor Parra.

En cuanto a los donativos, los obispos indicaron que aún faltan recursos económicos para continuar con la obra «mientras más empresas puedan aportarnos materiales de construcción, mano de obra o recursos económicos, más rápido se terminarán las obras», afirmaron.

Los ingenieros y arquitectos involucrados están constantemente en las inmediaciones de la construcción, supervisando la edificación. Ya con el vaciado de la placa, los donativos se enfocarán en los detalles de estructura, tanto dentro como fuera de la capilla.

«Hago un llamado a todos los católicos fervientes de la religión de Cristo y a los empresarios, para que se sumen en esta gran labor. Su colaboración es indispensable para que esta obra, que por más de 20 años estuvo paralizada, continúe avanzando».

A PASO FIRME

Las labores de construcción de la catedral San Juan Pablo II se retomaron en el mes de julio del año 2014, con todo el apoyo del arzobispado de Guayana. Estas iniciativas dieron pie para la construcción de una parroquia dentro de la futura capilla que pertenecerá a toda la comunidad guayanesa.

«Desde julio del año pasado se empezó a trabajar en la obra que será la primera catedral en América Latina que tendrá el nombre de San Juan Pablo II», aseguró monseñor.

Ingenieros como Juan José Padrón y José Zorrilla, son los encargados de dirigir estos proyectos, quienes junto a monseñor Parra y los demás obispos de Ciudad Guayana, explicaron que el proyecto presenta un 40 % de ejecución hasta el momento.

El personal que colabora en esta obra manifiesta su alegría en aportar su conocimiento y empeño en esta gran labor que lleva el nombre del Santo Padre que visitó Ciudad Guayana en el año 1992.

El ingeniero José Zorrilla explicó que con el vaciado de la placa, los siguientes pasos serán la construcción del piso de la capilla, las escaleras, que contará con siete escalones, el mobiliario y los acabados.

UN SUEÑO PRONTO A SER REALIDAD

Luego de mucho tiempo de abandono y desolación se retoman las obras en la catedral San Juan Pablo II.
«Estamos cerca de realizar el sueño de muchos guayaneses, quienes llegaron aquí cuando el Santo Padre echó la bendición a esta ciudad. Hoy en día, en honor a su dedicación por los más desposeídos, la construcción es indetenible. Agradezco a los colaboradores que aportaron el sustento económico para este proyecto. A los católicos por vender las chapitas que hicimos para recaudar los fondos y hacer posible el vaciado de la placa de la capilla», expresó monseñor Parra Sandoval.