Revocatoria de concesión mantiene en vilo a ex trabajadores de MRW

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Desde hace tres días, las cinco sucursales de la empresa Mensajeros Radio Worldwide (MRW) que funcionan en el municipio Caroní cerraron sus puertas inesperadamente, dejando a 60 empleados que forman parte de la nómina fija sin el sustento económico.


Aunque, hasta el momento, la única información que manejan los ex empleados es que no le fue renovada la concesión a la empresa que, por años, benefició a gran parte de la población guayanesa, la situación causó molestia en los usuarios, sobre todo porque no les han dado mayores detalles de lo sucedido.

Nilza Solórzano, usuaria, manifestó su descontento, puesto que desde hace días compró varios artículos por Internet, confiando en el servicio ofrecido por la compañía, y el cierre inesperado le causó retraso y pérdida de tiempo. «Yo solicité y pagué por una vajilla de platos y un juego de luces HD para mi vehículo, y hasta el momento no he recibido nada. Tengo cuatro horas en la cola esperando la enmienda».

ASESORAMIENTO LEGAL
En búsqueda de mejorar su situación laboral y exigir el «reenganche» a la nómina fija, un grupo de trabajadores se apostaron a las afueras del Ministerio de Trabajo, en Puerto Ordaz, para velar por sus derechos e intereses estipulados en la Ley Orgánica de los Trabajadores y Trabajadoras (Lott).

«Aquí hay varias mujeres embarazadas, en período de lactancia, personas discapacitadas y otras que pertenecían al personal activo. No nos podemos quedar de brazos cruzados porque la necesidad de alimentar a nuestros hijos, nos llama», dijo Disneilys Gutiérrez, quien perteneció durante 10 años al departamento de Atención al Cliente.

Acompañados por un abogado laboral, los afectados introdujeron un documento ante la institución pública, esperando respuestas inmediatas. Las sucursales de MRW que prestaban servicio en Puerto Ordaz se ubicaban en la avenida Las Américas, Unare, Alta Vista, Villa Africana y en la Zona Industrial Matanzas.

«NADIE SABE NADA»
Los afectados atribuyen que, desde que iniciaron sus operaciones en la empresa transnacional, nunca vieron al jefe de la empresa, sino a una persona que se encargaba de llevar las riendas económicas, materiales e insumos laborales.

Hasta el momento, está suspendido el servicio, mientras que en la capital del estado, funciona con normalidad. Presuntamente, existe una posible venta de la marca de encomiendas, sin embargo, la compañía no ha emitido ningún comentario para aclarar los rumores.

Mientras tanto, los afligidos señalaron que no tomarán acciones de calle porque solo exigen que el «cierre inesperado» culmine en un feliz término. «Somos padres y madres de familia que necesitamos el empleo para poder llevar el sustento económico y alimentario a nuestros hogares. Necesitamos respuestas inmediatas desde la sede central ubicada en Caracas», dijo José Duerto, trabajador.