Rotary Club Puerto Ordaz continúa labor comunitaria

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Los 110 años de vida del Rotary Club coincidió con el cambio de directivas este 2015. Este viernes le tocó el turno al Rotary Club Puerto Ordaz, cuya labor ha sido destacada y vistosa. José Ramón Blanca recibió el testigo de mano de Daniel Navarro, quien ocupó la presidencia durante un año. Acompañados por sus esposas, Mariela de Blanca y María Alejandra Muziotti, respectivamente, los rotarios prometieron seguir al frente de la institución.

«Este es el año de la integración del movimiento rotario local, debemos seguir unidos para cumplir con nuestra misión y construir un futuro digno en nuestra historia», expresó Navarro en su discurso final. Agradeció la «asistencia masiva» de sus compañeros y el apoyo obtenido por sus familiares y amigos.

La nueva directiva que acompañará a Blanca hizo su juramento en presencia de presidentes salientes y entrantes de otros clubes, así como también de invitados especiales y medios de comunicación. Alexander Kislinger, Abilio Suárez, Rafael Beaufont, Jorge Prieto, Iván Osuna, Arquímedes Rodríguez, Ernesto Saballo, Daniel Navarro, Iñigo Aguirre y Germán Pedraíta dirigirán el club hasta 2016.

LABOR QUE ENORGULLECE
Las emociones, los sentimientos y la nostalgia se encontraron en esta velada, efectuada en el Club Ercole, en Puerto Ordaz. La junta saliente entregó reconocimientos especiales a quienes realizaron una labor destacada. El Paul Harry, una de las máximas distinciones, lo alcanzaron Sol Guevara, Daniel Navarro, Abilio Suárez y Bella Camacho, los dos últimos directivos de este medio. Con botones, diplomas y otros laureles resaltaron a otro grupo de rotarios.

El simbólico «mazo del compañerismo» sirvió para juramentar a quienes tendrán la responsabilidad del Roraty Puerto Ordaz en sus manos. Con el discurso del presidente electo, sellaron el compromiso que los mantendrá unidos.

Los aplausos no pararon durante la actividad. El comité de apoyo, dirigido por damas rotarias, también tuvo mucho que agradecer. Muziotti exaltó el trabajo «de hormiguitas» desempeñado por sus compañeras, entre ellas, el de Isbelia del Silva, quien arribó a los 50 años de actividad rotaria.

La primera dama saliente anunció, además, la entrega de la distinción Tatiana de Kislinger, a partir de la gestión vigente, en honor a «una rotaria ejemplar» que falleció recientemente. La realización del reglamento le correspondió a la directiva de Navarro y los reconocimientos serán entregados anualmente a una persona que haya hecho trabajos significativos en la comunidad. El emotivo momento tocó el interior de los presentes, en especial de Alexander Kislinger, esposo de la homenajeada, quien agradeció el gesto en breves palabras.

GENEROSIDAD Y TRABAJO DESINTERESADO

Es válido destacar que este grupo de voluntarios que se unen para ejecutar obras en pro de los más necesitados ha logrado reunir a un número importante de colaboradores que, sin lucrarse económicamente, han querido hacer aportes valiosos para ayudar a la comunidad, al igual que incrementar el crecimiento de la Fundación Rotaria, que otorga subvenciones gracias a las generosas donaciones recibidas y respalda la labor que cumplen en todo el mundo los rotarios.