San Félix, el principio de Ayacucho

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La hazaña histórica de Manuel Piar, materializada en la célebre Batalla de San Félix y lo que este acontecimiento significó en el proceso independentista liderado por Simón Bolívar, teniendo como génesis la Campaña de Guayana iniciada en 1817, bien merece una revisión actualizada y objetiva interpretación histórica, estudiada y reinterpretada, para mayor comprensión de las nuevas generaciones, más aún, para reivindicar el papel protagónico y supremo de Guayana en el proceso libertador de la América Española.

Nadie mejor para hacerlo, por su curtida formación profesional y acucioso espíritu investigador, como Hildelisa Cabello Requena, autora de varias obras de sobresaliente e innovador contenido como La Historia Regional del estado Bolívar, La Capital Peregrina, La Histórica Mudanza: De Santo Tomé de Guayana, a Nueva Guayana Angostura del Orinoco e Historia del Municipio Caroní: Una Precisión Urgente, entre otras.

 

Con ella dialogamos sobre este acontecimiento, del cual se cumplen este 11 de abril, 198 años.

 

¿CUÁL ERA LA SITUACIÓN POLÍTICA DE GUAYANA EN 1817?

Estaba en poder y control de las autoridades españolas. Guayana, contraria a la actitud asumida por otras regiones de Venezuela, no se adhirió al movimiento autonómico promovido en Caracas el 19 de abril de 1810, aunque vaciló, finalmente ese mismo año decidió mantener su fidelidad a la autoridad de la corona española.

Sin embargo, en 1817 las estrategias de la guerra de independencia fueron redefinidas por los patriotas, y Guayana, contra todo pronóstico, incluso del propio Simón Bolívar, entra en la escena militar y política de la guerra, y pasa a jugar un papel de gran trascendencia, -en honor a la verdad-, el más grande de toda su historia.

¿CÓMO SE DESARROLLÓ LA CAMPAÑA DE GUAYANA?

En el curso seguido por esta célebre Campaña militar se pueden distinguir claramente, y en orden cronológico, cuatro importantes momentos: la ocupación de los pueblos de misiones administrados por los Capuchinos Catalanes (febrero 1817), la batalla de San Félix (11 abril), la evacuación de los realistas, tanto de Angostura como de Guayana La Vieja o Castillos de Guayana (julio- agosto).

EN ESTE ESCENARIO, ¿CÓMO DEBEMOS CONSIDERAR LA BATALLA DE SAN FÉLIX?

Los autores coinciden en calificar esta batalla, como la acción que definió el triunfo patriota sobre los realistas guayaneses, y en general, en el éxito alcanzado en esta memorable campaña en la lucha por liberar el territorio.
Esto, dicho por el historiador guayanés Manuel Alfredo Rodríguez, significó que la acción militar de San Félix: «… remataba prácticamente la Campaña de Guayana porque destruyó al único ejército del enemigo establecido en tierras allende el Orinoco».
Además, en esta batalla los realistas se jugaron la pérdida de la extensa provincia, como en efecto ocurrió.

¿QUÉ RESULTADOS PRÁCTICOS BRINDÓ EL TRIUNFO DE LA BATALLA DE SAN FÉLIX?

Aseguró el control sobre el Orinoco, los recursos y el territorio antes ocupados por las misiones; por su parte, los pueblos de San Félix y San Miguel (este desaparecido) fueron transformados en centros de operaciones militares y bases naturales para las futuras operaciones de la campaña, es decir, la evacuación de Angostura y Guayana La Vieja; acciones finales de esta campaña, planificada y desarrollada conforme a las tácticas y estrategias diseñadas por el general Manuel Piar.

¿CÓMO DEBEMOS INTERPRETAR EL ÉXITO ALCANZADO POR LOS REPUBLICANOS EN LA BATALLA DE SAN FÉLIX?

Con ella se inicia –aunque hasta ahora la historiografía no lo haya reconocido así- la etapa final de la guerra por la independencia venezolana y suramericana (1817- 1824), en cuyo contexto consideramos debe ser analizada la Batalla de San Félix. La historiografía de la independencia venezolana y suramericana, la ha excluido de la narrativa histórica.

Sin embargo, cuando se revisan las fuentes, la opinión de los protagonistas, incluso, de los propios militares realistas, descubrimos en la Campaña de Guayana, y en particular, en la Batalla de San Félix, un hecho que transformó el curso político y militar de la magna guerra, no solo a nivel de Venezuela, sino, suramericano.

¿QUÉ PENSABA SIMÓN BOLÍVAR?

En los planes del Libertador (1816) estaba avanzar en la recuperación de Caracas y el centro del país. Sin embargo, el general Manuel Piar logró demostrarle y convencerlo de emprender la Campaña sobre Guayana.

Son famosas las expresiones del Libertador en cartas y manifiestos, -luego de la liberación del territorio-, en los que manifiesta su sorpresa por las ventajas que ofrecía Guayana en poder de los patriotas. Su reconocimiento a la trascendencia y significación de este hecho, lo demostró cuando el 20 de noviembre de 1817 emitió el decreto ordenando la inclusión de una octava estrella al pabellón tricolor, no solo en representación, sino en reconocimiento a Guayana por el rol que pasó a jugar en 1817, en el proceso libertario iniciado en Venezuela en 1810.

EN SU OPINIÓN, ¿QUÉ REPRESENTÓ LA CAMPAÑA DE GUAYANA Y LA BATALLA DE SAN FÉLIX?

La Campaña de Guayana debe ser estudiada y reinterpretada en el contexto global de la guerra de independencia, sin duda fue el comienzo del fin de la guerra.

La Batalla de San Félix debe ser incluida en el conjunto de las más trascendentes acciones militares suramericanas, que definieron la etapa final de la guerra de independencia.
San Félix fue el principio de Ayacucho. El triunfo de San Félix garantizó la liberación de Guayana y con esto el comienzo de una etapa que condujo a la independencia absoluta de importantes y estratégicos territorios suramericanos, del poder español.

En un trabajo que estamos preparando, estamos proponiendo una nueva cronología y una nueva cartografía de las grandes batallas del continente suramericano, en la que por supuesto, se incluye -y se reconoce- la Batalla de San Félix como la primera de esa memorable lista de grandes acciones militares.

¿QUÉ OTRAS RAZONES SE PUEDEN ARGUMENTAR SOBRE LA TRASCENDENCIA DE LA BATALLA DE SAN FÉLIX?

Además de reconocerse su impecable planificación, estratégica y táctica militar; su repercusión y proyección en el campo político a nivel continental.

Recuérdese la Carta de Jamaica, escrita por el Libertador en 1815. Como consecuencia de la liberación de Guayana, el Libertador pudo materializar las ideas plasmadas en esta y muchos otros documentos; entre otros, disponer de un territorio libre, la vía fluvial del Orinoco, la fundación de un periódico, la reunión en Angostura de lo más brillante de la intelectualidad republicana hispanoamericana, el restablecimiento de la república y la convocatoria a un congreso, donde coronó su sueño de crear una gran nación suramericana; en conjunto, hechos y decisiones, que solo pudo ofrecer y garantizar en ese momento, el suelo guayanés.

¿UN MENSAJE FINAL?

Debemos reivindicar ante la historia venezolana el importante papel jugado por Guayana, en la definición y consolidación de la independencia de la América española. Es una deuda pendiente, en cuyo contexto se honre también la obra y memoria del general Manuel Piar. La historiografía venezolana de la independencia, no solo estigmatizó a Guayana por su actitud de rechazo a la convocatoria caraqueña de 1810, sino también la condenó a que sus grandes e indiscutibles aportes a la historia Patria, fueran ignorados o pocos conocidos por la mayoría de los venezolanos.

¿…Y MANUEL PIAR?

Manuel Piar es y será siempre reconocido como el artífice principal de la transformación de Guayana en el primer territorio libre de la república en el siglo XIX; allí, su legado libertario, no solo para los habitantes del sur del Orinoco, para quienes la deuda con el general Manuel Piar será eterna, sino para todos los venezolanos y suramericanos.

El general Manuel Piar es merecedor del más grande reconocimiento, primero, por su largo y decidido aporte a la causa de la independencia suramericana y caribeña, que inició al lado de su madre, con apenas diez años; segundo, por su visión e ingenio militar, el cual sin duda coronó en la Batalla de San Félix, legando a los guayaneses la oportunidad de poder decir con orgullo: la verdadera independencia venezolana y suramericana del siglo XIX comenzó en las tierras bañadas por el Orinoco, en Guayana.