San Onofre: el santo de los desempleados

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Para quienes practican el catolicismo, San Onofre es conocido como el patrono del trabajo. Rezar la oración y encender una velita amarilla parece ser suficiente para los que no consiguen el empleo deseado, pero los expertos religiosos aseguran que «todo es cuestión de fe».

No es casualidad que esta figura cada día se vuelva más atractiva para los venezolanos, ya que el desempleo aumenta sus índices mensualmente. Los menos afortunados en materia laboral, buscan la imagen de San Onofre para pedirle que los ayude a llegar al lugar indicado. A cambio, cumplirían las promesas que hicieron mientras oraban.

Este santo nació en la actual Etiopía, bajo excelentes condiciones, pues era hijo de un príncipe y vivió su niñez en un monasterio de Hermópolis, en la Tebaida Egipcíaca, de acuerdo con las reseñas que publican en la web acerca de su historia. El inicio de su vida estuvo rodeado de lujos y riquezas que no le permitieron observar la realidad del mundo.

Un buen día decidió «salir de las paredes que lo mantenían abstraído» y fue cuando pudo observar la vida fuera de la opulencia: fue testigo de la pobreza, de las necesidades de los ciudadanos y los problemas sociales, así como también de las grandes disputas que había en la tierra por herencias y millonarias fortunas.

Ante esta realidad, San Onofre, siendo ya un adulto, renunció a sus derechos principescos y se apartó de la comunidad para vivir en soledad y alejado del mundo que lo rodeaba.

Dada por cierta esta historia, es que se le conoce como el patrono del principado de Mónaco y de la ciudad de Múnich; y protector y guía de los tejedores, trabajadores y de los que quieren conseguir casa propia.

UN LLAMATIVO RINCÓN

Sobre la avenida Universidad y al sur del Congreso Nacional, en Caracas, se encuentra la Iglesia de San Francisco, que además de ser uno de los tesoros arquitectónicos coloniales mejores conservados del país, ocupa un lugar en la lista de monumentos que son patrimonio histórico al ser declarado monumento nacional.

En ese templo se encuentra el llamativo y ostentoso sitial de San Onofre, adjetivos atribuidos por los venezolanos que dan fe de sus múltiples milagros. La inmensa cantidad de ofrendas y objetos entregados por los fieles, como pago por conceder sus peticiones, capturan las miradas de todo aquel que lo visita. Al entrar por la puerta principal, hacia la derecha, se puede observar el lugar que ocupa este santo.

Sus creyentes asisten a una misa en su honor cada 12 de junio y luego participan en una procesión realizada normalmente por los alrededores de la iglesia, desde donde se coordinan los actos alusivos a la festividad.

UN RITUAL PARA CADA PETICIÓN

Cada santo tiene su oración, y por ende, su ritual. Miles de personas en Venezuela se cuentan como devotos de San Onofre y muestra de su fe son las placas, medallas, fotos y otros artículos que reposan en su sagrario.

En diferentes portales web, los feligreses comparten rituales que «ayudan a conseguir empleo y dinero». Hoy compartimos uno de ellos: Debes encender un velón amarillo, al que previamente le habrás escrito tu nombre de abajo hacia arriba (de la base del velón a la mecha). Luego untarlo con miel de abejas y ofrecerlo a San Onofre. Pedir con mucha fe que te ayude a conseguir empleo lo más pronto posible. Al lado del velón colocar la estampita del Santo con sumo cuidado y a una distancia prudencial, para evitar accidentes, junto a un vaso con agua.

Este ritual debe haberse durante 21 días, es decir, el velón debe mantenerse encendido durante 21 días. Si se apaga, se debe prender otro.

CONFIANZA Y POPULARIDAD

Las peticiones de los venezolanos son distintas, hay de todo un poco: algunos piden por un empleo en el que no solo puedan desarrollarse profesionalmente, sino que les genere altos dividendos; otros por una educación de calidad que les permita progresar, y otros, por la abundancia económica de sus familias. Hay quienes piden también que San Onofre les facilite el camino para crear su propia empresa y conseguir una casa propia.

La Iglesia católica reserva el 12 de junio para celebrar su día y recordar la vida y la obra de este santo que ha conseguido miles y millones de seguidores, por eso el título de «uno de los santos más populares de Venezuela». «Es un gigante de la penitencia, usándola como arma para enfrentar y vencer los más grandes pecados del mundo», afirmó uno de los blogueros que comparte su historia. En Petare, Oswaldo Díaz, un luchador social de esa comunidad, fue un gran promotor de las festividades en honor a San Onofre.

ORACIÓN SAN ONOFRE

Glorioso San Onofre, a quien he escogido como mi protector particular y en quien tendré absoluta confianza, concédeme la dicha de experimentar los saludables efectos de tu poderosa intersección con nuestro Dios. En tus manos deposito todas mis necesidades y en particular la que hoy pongo bajo tu protección (hacer la petición). Alcánzame, pues, este favor y todas las demás gracias necesarias para librarme de pecado y conseguir la salvación de mi alma. ¡Amén! (Rezar un Padrenuestro, un Avemaría y un Gloria).