Sanguinarios ganan terreno a cuerpos policiales

0
4790

Ciudad Guayana.-Entre el mes de enero y abril se han reportado más de 200 asesinatos, ocurridos en diferentes sitios del municipio Caroní. En lo que va del mes de mayo, existen más de 30 muertes violentas, en su mayoría por armas de fuego.

Expertos del Cuerpo de Investigaciones Científicas, Penales y Criminalísticas, en estos hechos sangrientos destacan como móvil el ajuste de cuentas, muy poco la causa del robo.

Enero generó un aproximado de 55 homicidios; febrero bajó a 50, sin embargo, en marzo aumentó a 57 y abril cayeron 50 ciudadanos. La parroquia más violenta de Puerto Ordaz, se encuentra Unare; en tanto que San Félix, la parroquia 11 de Abril y Vista al Sol.

Desde las cárceles de Venezuela, trasladaron el modelo de “pranes” a las comunidades, un sinónimo de violencia, masacre, extorsión, codicia y poder que ha cobrado cientos de vidas en diferentes lugares de la ciudad.

Grupos criminales siembran terror en los barrios de Puerto Ordaz y San Félix, encabezado por un “pran” que lidera las bandas, sujetos que ponen orden en los sectores, desplazaron a los consejos comunales y a las autoridades policiales.

Los criminales fijan vacuna a dueños de establecimientos, colocan  fronteras entre los barrios; además, administran justicia, o sea, toman la justicia por sus propias manos, contra aquellos que violan el pacto.

Cárceles sin muros

Suburbios de Ciudad Guayana, se convirtieron en cárceles del país, a pesar que no poseen muros, pero tienen centinelas que vigilan en garitas, para protegerse de grupos contrarios.

“Pranes” en los centros penitenciarios de Venezuela desde algunos años para acá, tomaron la figura de un líder negativo que está rodeado por sus “luceros”,  antisociales que se encargan de los negocios sucios y ejecutar a quien su líder le ordene.

Esta nueva modalidad se puede ver en las comunidades de Ciudad Guayana, está pasando actualmente en invasiones y urbanizaciones del Core 8, Puerto Ordaz y San Félix.

Uno de los casos más recientes ocurrió en la invasión Bendición de Dios, dos hermanos murieron golpeados, tiroteados y decapitados, ante la mirada indolente de los cuerpos de seguridad.

Mayerling Isabel Jaramillo Guerra de 18 años y Anderson Ramón Jaramillo de 22 años, fueron sorprendidos por hampones que dominan este sector y parte del Core 8, Villa Jade,   Las Amazonas, Los Corales.

Tal como ocurre en los recintos penitenciarios, los reclusos se matan entre ellos y después que sacan de circulación a sus adversarios le cortan la cabeza y la toman como trofeo.

Todo hace suponer que los delincuentes que componen estos grupos violentos en su mayoría son ex presidiarios.

Casos similares

Antes de morir el par de hermanos, un joven de 18 años, es lesionado con objetos contundente y decapitado en esta misma comunidad. Su cadáver lo metieron en el interior de un vehículo Malibú, abandonado en una de las calles de este sector, la cabeza la colgaron en un poste del alumbrado eléctrico.

Algunos vecinos disfrutaron de la ejecución del infortunado que fue sorprendido robando. La pena que recibió, fue la muerte en presencia de varios lugareños.

En febrero, son calcinados dos sujetos en Villa Celestial, cerca de Las Amazonas, Core 8, después de golpearlos y tirotearlos. Caso similares se han reportado en otros lugares de la ciudad.

A estos hechos criminales se une la muerte de Andreina del Valle Portillo, suceso que aconteció en una de las calles del sector 11 de Abril, San Félix. La víctima celebraba con unos familiares cumpleaños de un tío, cuando pasó un vehículo y un sujeto desde la ventana del copiloto disparó en reiteradas oportunidades.

Portillo, falleció en el hospital, después sabuesos del Cuerpo de Investigaciones Científicas, Penales y Criminalísticas, atacaron cabos y llegaron hasta los culpables, 1 funcionario de la Policía del Estado Bolívar, 1 oficial de la Policía Nacional Bolivariana y 1 efectivo de la Guardia Nacional, tenían que ver con dicho asesinato.

Jesús Ernesto Zambrano Lara, José Caraballo Rodríguez y Carlos Alfredo González, fueron privados de libertad por el mencionado homicidio.

También, un ingeniero de Corpoelec, jefe de seguridad de la Hidroeléctrica Macagua, junto a un teniente y tres soldados del Ejército, ajusticiaron a un garimpeiro en terrenos de dicha represa.

José Tadeo Pérez de 37 años,  fue baleado por el teniente del Ejército, José Tomás Benavides del grupo de apoyo logístico Guayana, después solicitó la presencia del ingeniero Boada García, quien se hizo presente a los pocos minutos y decidió rematar a Pérez, de varios tiros.

Otros dos sujetos que acompañaban a la víctima la amarraron y las echaron al río, sin embargo, el par de hombre pudo desamarrarse y denunciar el caso, posteriormente son detenidos y privados de libertad.

Violencia

Sucesos dantescos preocupan a la colectividad. La presencia de criminales en los barrios, igual atemorizan. Ciertamente muchas personas participan de este tipo de festín que realizan lideres negativos que son los que ponen las reglas, dicen vecinos que muchas veces pasan por la falta de patrullajes, aunado a la impunidad que reina en el país. NDR