Se agudiza escasez de carne

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«El problema de la escasez de carne se empezó a notar cuando el Gobierno nacional aplicó el precio justo en todas las carnicerías del país», afirmó uno de los consumidores que regularmente acude a los comercios en el mercado de Unare en Puerto Ordaz.

De acuerdo a la Superintendencia de Precios Justos, el kilogramo de carne debe expenderse al público en 220 bolívares por kilogramo. No obstante, los comerciantes aseguran que los distribuidores la tienen en canal a 280 bolívares, obligándolos a venderla a un precio superior al establecido por el órgano regulador.

Luis Becerra Lugo, carnicero por más de cinco años, explica que otras de las razones por las cuales ocurre este desabastecimiento es porque la mayoría de los distribuidores que provienen de El Vigía, estado Mérida, no quieren pasar por Ciudad Guayana.

Sus compañeros aseguran que el problema es la distancia, pues los productores prefieren vender la carne a los estados más cercanos, ya que se ahorran consumo de cauchos y repuestos de los camiones, productos que también están escasos.

PRECIOS EXORBITANTES

Aunque en la mayoría de los supermercados, mercados y demás carnicerías, la ausencia de la carne se impone cada día más, existen algunos carniceros que se arriesgan a venderla a un precio ajustado a la realidad, es decir, por encima del regulado.

«Por lo menos tengo carne para ofrecerle a mis clientes. Ahorita la gente no le importa si la carne está costosa, lo importante es que la consiga. Vendo al precio que no me genere pérdidas, pues no puedo vender un kilo de carne a 220, que es el precio regulado, cuando a mí me la ofrecen a 280 en canal. Es inaudito para todo empresario trabajar a pérdidas», asegura Douglas Gómez, comerciante.

La mayoría de los carniceros han optado por esta alternativa arriesgada, ya que no pueden quedarse sin mercancía pues deben pagar personal, costos de la maquinaria, servicios y el alquiler del local.

Sin embargo, hay otros que ofrecen al público otro tipo de productos como mortadela, cochino, chuleta ahumada y charcutería en general.

«Nosotros reconocemos que la situación económica no está atravesando por su mejor momento, pero tampoco debemos contribuir a ofrecer a los clientes productos tan excesivamente caros porque nos lo vendan caros. Tenemos que buscar otras alternativas que no perjudiquen los bolsillos de los venezolanos», explicaron otros comerciantes que se niegan en vender la carne a precios elevados.

SALVACIÓN EN UPATA

Hay una alternativa, un pequeño alivio para aquellas personas que desean conseguir la carne aún con precio elevado, y está a pocos minutos de la ciudad.
«Considerando que la mayoría de los mataderos en Ciudad Guayana no están trabajando, nosotros como carniceros tenemos un sitio en Upata donde nos venden la mercancía a precio elevado. Ahí la mayoría conseguimos la mercancía», expresaron.