Se disparan precios de jabones y desodorantes

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La ciudadanía afectada por la escasez admiten tener que estirar ambos productos hasta el último poquito

 

Jmoya@eldiariodeguayana.com.ve

Fotos: César Flores

 

La desaparición de productos de higiene personal se acentúa cada vez más en el municipio Caroní. A pesar de que hace 4 días, la Superintendencia Nacional para la Defensa de los Derechos Socioeconómicos (Sundde) publicó a través de la providencia administrativa 054 la actualización de precios, la población guayanesa aún manifiesta inconformidad.

Jabón de baño y desodorante siguen siendo los artículos más solicitados por los consumidores, quienes diariamente visitan cualquier establecimiento de la rama de la cosmetología con el objetivo de adquirirlos a “precios solidarios”.

Sin embargo, el que no posee tiempo, “le toca bajarse de la mula” para poder mantenerse aseado y limpio.

En el área comercial, estos artículos se diferencian no solo por su calidad, sino por su precio. En el mercado informal puede oscilar de 2.500 hasta 3 mil bolívares, mientras que el PMVP es de 90.

Susana Marcano, habitante de Unare II, comentó que para mantener una buena higiene corporal de sus dos hijos “invierte hasta más de 10 bolívares mil quincenales”.

AROMA POR DOQUIERA

La avenida principal del Core 8, en Puerto Ordaz, y el centro de San Félix exponen a la venta una serie de rubros. Solo basta con levantar la mirada para ambos lados y observar cómo cualquier persona los ofrece a precios exorbitantes.

Una vendedora que prefirió resguardar su identidad, explicó que todo depende de los mililitros que posee el envase y la existencia. “Por ejemplo, un Rexona bolita cuesta 2.500 bolívares. Si lo quieres en espray tienes que tener 500 adicionales”.

En el mismo orden de ideas, la comerciante informal alegó que los jabones de tocador como Dove, Palmolive, Protex u otras marcas, son expendidos a menor costo, entre 800 a mil bolívares, porque “todavía se encuentran en la calle”.

MÉTODOS CASEROS

No cabe duda que el ingenio del venezolano no tiene límites.

En vista de la escasez, se la han ideado para poder seguir dándole alegría al cuerpo y evitar la salida de malos olores.

Angélica Gómez, residente de Villa Betania, en Puerto Ordaz, comentó que acude a las tiendas naturistas cada cierto tiempo en búsqueda de productos artesanales para preparar los perfumes.

“Yo prefiero comprar esencia de coco, maicena, bicarbonato y crema de olor que darle dinero a un bachaquero. Lo que hago es revolver todos los ingredientes en un envase y listo”.

Como madre de familia, aseguró “que para que se acabe la mafia que actualmente existe en la región, los organismos de seguridad deben habilitar puntos de control y evitar la salida de los productos hacia el sur del estado Bolívar, donde hay pueblos sin ley repletos de comerciantes chinos”.

Por su parte, Reinaldo Espinoza, habitante del sector Core 8, declaró que hasta el momento no le ha tocado comprar revendido debido a que siempre está pendiente cuando el producto se le está acabando.

“En mi familia, gracias a Dios, no hemos vivido esa situación en particular. Sin embargo, en casa de mi cuñada sí. Ella usa colonia cuando no tiene desodorante y a veces acude a centros naturistas en búsqueda de alternativas que la ayuden a solucionar el problema. La escasez está ruda en Venezuela”.

Insalubridad reinante

El desabastecimiento no solo de productos de higiene personal sino también de la canasta básica alimentaria, se ha convertido en una fuente de empleo ilegal.

Habitantes denunciaron que quienes se encargan de cazar a los camiones que llegan a los establecimientos a distribuir la mercancía, también acuden hasta el vertedero de Cambalache, en Puerto Ordaz, a comprar envases vacíos para rellenarlos con cualquier cosa que luego venden como desodorante, originando un problema de salud grave.