Se paró Grafitos del Orinoco

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Grafitos del Orinoco es una empresa que se dedica al procesamiento industrial de productos carbonosos como la antracita, el grafito líquido y en suspensión. En el año 2011, por medio del decreto 8.701, el gobierno venezolano ordenó la expropiación de la empresa ubicada en la zona industrial Matanzas.
Desde entonces, la empresa ha decaído a niveles insostenibles. Los trabajadores pensaron que al pasar a manos del gobierno las condiciones laborales mejorarían, pero se encontraron con una realidad que dista de lo prometido en 2011.

PARO INDEFINIDO
Cansados de reclamar y denunciar las condiciones laborales, los trabajadores decidieron detener la producción de la empresa indefinidamente. Dicho medida afecta directamente a las empresas Sidor y Orinoco Iron, que dependen de su derivado. A pesar de las consecuencias que esto traerá, esperan que la decisión tomada por toda la masa obrera trabajadora haga que el gobierno se aboque a solventar sus problemas.
César Barreto, secretario de reclamo de Untragrafitorinoco, manifestó que los trabajadores «no aguantaron más las pésimas condiciones en la que laboran» y en asamblea general se decidió parar la empresa.
«Estamos cansados, agotados y frustrados por ver cómo están jugando con nuestro salario, con nuestra integridad laboral y bienestar. El martes nos dirigimos hasta los portones de la Corporación Venezolana de Guayana (CVG) para conversar con el presidente de la corporación, Justo Noguera Pietri. Y a pesar de que pasamos horas esperando por su pronunciamiento, jamás se apersonó ni nos dio la cara. Somos más de sesenta los trabajadores que nos veremos afectados por esto, pero lo estamos haciendo porque se han burlado de nosotros y han estado jugando a nuestro cansancio».

PRODUCCIÓN DECADENTE
Para Barreto, el crítico nivel de producción es apenas una de las tantas realidades que reflejan el desmejoramiento de la empresa. Antes de la expropiación, Grafitos del Orinoco contaba con una producción muy baja, pero al pasar a manos del estado esta decayó mucho más.
«En el 2011 contábamos con apenas una producción que no legaba al 40 %, pero a pesar de las dificultades teníamos nuestro pago a tiempo y los beneficios eran respetados. Cuando la empresa fue tomada por el gobierno, las cosas fueron en picada. Actualmente no llegamos ni al 10 % de la producción. Con esos datos, la empresa, técnicamente estaba parada».

LAS EXIGENCIAS
Los trabajadores de Grafitos del Orinoco fueron enfáticos al solicitar «que se acabe de una vez por todas el limbo jurídico» en el que están inmersos, ya que a pesar de que son una empresa del estado, no son tratados como tal. Solicitan adquisición de nueva maquinaria para la planta y que se invierta, sin desvíos, recursos que contribuyan al mejoramiento, dignificación y reacondicionamiento de la empresa.