Semáforo caído: desidia e irresponsabilidad

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¡Mayor susto pasaron en Puerto Ayacucho! La tarde del domingo un estrépito alertó a quienes rodeaban el semáforo de la avenida Orinoco. Repentinamente, se cayó uno de los postes que sostienen el semáforo, desprendiéndose desde el pedestal.


Por ser un día de descanso, la mayoría de las personas que transita por la vía pública se quedó en sus hogares, lo que contribuyó a que nada grave sucediera en el momento. Justo en frente del almacén La India está la intersección donde se produjo la caída.

En el momento, pasaba un vehículo a baja velocidad por ese lugar, y el conductor corrió con la buena suerte se ubicarse del otro lado de donde cayó el poste.

El óxido, la desidia e irresponsabilidad del organismo al que le compete el mantenimiento en las arterias viales, originó el desprendimiento. Según los habitantes, estos postes tiene varios años sin atención, y la corrosión que se observa en la base y que debilitó el tubo, lo confirma.

El elemento metálico fue cediendo poco a poco, sin que nadie se percatara del problema; afortunadamente no hubo nada qué lamentar. Las autoridades deben atender, de inmediato, esta problemática, antes de que algún suceso se registre.

Llamado contundente
Es propicia la ocasión para que tanto la Alcaldía como la Gobernación revisen los semáforos, las líneas eléctricas, e incluso, las tuberías de agua, ya que la falta de mantenimiento es la principal causa de colapso en estos casos.

Es importante que se le haga seguimiento al funcionamiento de los servicios públicos, pues, al final, es el pueblo el que resulta afectado. No es justo que habiendo gobernador, alcalde, diputados, concejales, voceros comunales, entre otras agrupaciones que vigilan las acciones relacionadas con la comunidad, situaciones como estas tengan que presenciar los ciudadanos. El llamado de atención es contundente. No se puede esperar, de brazos cruzados, que algo peor ocurra para resolver.