SIN ACUERDO ¿A DONDE VAN?

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Es asombroso ver cuanta ruina puede traer la falta de acuerdo en las familias, matrimonios, empresas, grupos de cualquier índole y aún en las naciones. Todo puede iniciar con armonia, pero si no se le da lugar al acuerdo, especialmente en los momentos neurálgicos de cualquier relación la destrucción es inminente.

Muy a menudo, vemos matrimonios tirando la toalla porque no logran ponerse de acuerdo, respecto a los intereses de la familia. Empresarios desistiendo de sociedades porque cada quien tiene su propio peculio y no están dispuestos a ceder ante el otro. En una Nación, aunque todos; de un bando o de otro, dicen que su intención es servir a un pueblo, creen que lo lograrán solos, y en ese intento fracasan en sus gestiones.

 

Continuamente, el hombre quiere y pone todo su empeño en hacer las cosas para que les salga bien, muchos dan golpes al aire a ver cómo le salen las cosas e insisten en ignorar y desechar los principios de Dios, los cuales existen antes que cualquiera de nosotros. Por más esfuerzos que haga el hombre tratando de vivir sin Dios, desconociendo sus consejos terminará cansado, harto y frustrado. El acuerdo es una ley que fue creada por Dios y la Biblia lo menciona como una fuente de poder que puede desatar grandes bendiciones en la vida de las personas, los pueblos y las naciones.

 

En una oportunidad Jesucristo le enseñó a sus Discípulos lo siguiente: Si dos de ustedes se ponen de acuerdo aquí en la tierra con respecto a cualquier cosa que pidan, mi Padre que está en el cielo lo hará. Pues donde se reúnen dos o tres en mi nombre, yo estoy allí entre ellos. Mat. 18:19-20.

Muchas veces anhelamos unidad, pero no queremos acuerdo, debido a que cada uno está velando por sí mismo. Si tan sólo dejamos de pensar por un instante en nosotros mismos, y nos detenemos a pensar que a veces hay que poner a un lado nuestras grandes ideas, con el fin de darle lugar a las ideas de los demás. Si tan sólo dejamos de escucharnos sólo a nosotros mismos, y empezamos a escuchar a los demás con atención, si tan sólo le pedimos a Dios de corazón para que nos ayude en nuestros desacuerdos, y con Su sabiduría nos enseñe a entendernos. La Biblia dice: ¿Pueden dos caminar juntos sin estar de acuerdo adónde van? Amos 3:3.

 

De ninguna manera pueden caminar juntos, porque cada quien va a querer dirigirse a un rumbo distinto al que quiere ir el otro. Permitamos que Dios sea el centro de todo, que en ustedes padres haya acuerdo en la crianza de sus hijos, esposos en su relación matrimonial, empresarios que haya acuerdo en sus decisiones por el bienestar de esa empresa o negocio que con tanto esfuerzo han levantado. Gobernantes de cualquier color, ¿quieren realmente ser bendecidos por Dios y ver una Nación verdaderamente próspera? Pónganse de acuerdo. Cuanto no lograríamos si entendiéramos el Poder del Acuerdo.

cielomardesanchis@gmail.com