Sin medicinas ni programas de alimentación ante casos de desnutrición

La crisis alimentaria “golpea” la puerta de los hogares venezolanos. Los niños son los más perjudicados porque la mala alimentación acarrea casos de delgadez

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“A esta hora (10:00 am) no han desayunado. Algunas veces solo comen una vez al día. Todo depende, si me sale un trabajo como ama de casa, puedo traerles cena. Mientras tanto aguantamos”, este es el testimonio de una mamá de 24 años de edad que tiene cinco niños, el mayor de ellos tiene siete años, y el menor cuatro meses de nacido.

La situación alimentaria en el país no escapa de la realidad del día a día en los hogares venezolanos. En los últimos meses se han escuchado de casos de desnutrición. Situación alarmante, porque resalta que  el problema agudiza y el gobierno no ha canalizado una solución. Sin embargo, hay organizaciones que intentan brindar un aliento a las familias, pero no tienen todos los recursos.

“No hay medicinas y un programa de alimentación que frecuentábamos para los más urgidos, desapareció por falta de colaboración de instituciones empresariales y lo elevado que se volvió el mercado para comprar la comida”. Ese es el caso del centro de Salud para Guayana (Sapagua), que brinda atención a niños necesitados. Una organización sin fines de lucro, ubicada en el sector de Brisas del Sur, en San Félix, al lado de la parroquia San Martín de Porres.

Dos especialistas de la medicina y un grupo de voluntarios dan atención de forma gratuita a los niños, no solo del sector, sino también a los que residen en las comunidades aledañas, como José Tadeo Monagas, San José de Chirica, Brisas del Paraíso I y II, Buen Retiro I y II.

INDIGNACIÓN

Más de 300 niños son atendidos mensualmente y según los testimonios de los prestadores del servicio, “los casos de desnutrición en las localidades son alarmantes”.

Bajo peso, miradas caídas y piel con escabiosis son las características de los niños que acuden hasta Sapagua en busca de atención médica, nutricional y de algún alimento en caso de que tengan disponible.

“Lamentablemente no podemos dar más de lo poco que tenemos. Verificamos el peso de los niños y damos las orientaciones correspondientes para que lleven una alimentación sana y balanceada, pero conseguir los alimentos está costando mucho en cada hogar venezolano”, manifiesta una de las voluntarias de la fundación.

Entre tanto, el modulo de salud “Brisas del Sur” es una institución dependiente de la Alcaldía Socialista Bolivariana de Caroní (Alsobocaroní), que de un tiempo para acá solo brinda consulta pediátrica sin respaldar ni beneficiar con la entrega de vitaminas, que sin lugar a dudas ayudan a estimular el apetito, o en casos de malnutrición fortalecen la masa corporal.

“Dotación de medicinas no tenemos. Lo que hemos estado haciendo desde hace meses es pasar la consulta y dar orientaciones a los padres sobre cómo mantener una dieta en la familia y poder equilibrar las comidas para evitar la desnutrición infantil”, dice la especialista del centro médico.

Agrega que hace dos semanas, durante una jornada de desparasitación en dos escuelas del sector, diagnosticaron cuatro casos de desnutrición.

“Los niños tienen seguimiento médico, pero no contamos con medicinas para acelerar su recuperación”, sentencia.

Al mismo tiempo, señala que han optado por facilitar una lista a las madres con los alimentos que puede ingerir el niño, de acuerdo a la edad. “Preparamos una lista a base de verduras y frutas. Eso va a mejorar en su nutrición y masa corporal”, cierra la profesional de la medicina.

Hasta ahora, no hay información de organismos gubernamentales que estén tratando los casos de mala alimentación en los infantes.

PROBLEMA DE SALUD PÚBLICA

Según una publicación del Observatorio Venezolano de la Salud (OVS), la condición que vive el país se considera como un problema de salud pública por lo complejo que resulta abordarlo, esto según la doctora Maritza Landaeta, integrante de la directiva.

Agrega que la crisis alimenticia que se vive actualmente, trae consigo una doble malnutrición, la cual se genera por un exceso de nutrientes o por déficit de los mismos.