“Soñaba con recibir los dividendos de las empresas de Guayana”

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Cinco en punto de la tarde: a bordo de una lujosa camioneta plateada llegaron al anfiteatro de la Central Hidroeléctrica Francisco de Miranda en Caruachi: Nicolás Maduro, primer mandatario nacional; Cilia Flores, primera dama; y Francisco Rangel Gómez, gobernador de Bolívar. Con tambores, los trabajadores asistentes recibieron a las autoridades.

Maduro comenzó su discurso saludando a los «trabajadores de Guayana», efusivamente a los sidoristas, quienes desde el mediodía esperaban su aparición, al igual que el resto de los presentes. Por empresa se fueron agrupando y haciendo su cola para pasar al reciento. Con cédula en mano y el pase que los acreditaba, los trabajadores de las empresas públicas de la región tomaron su asiento para escuchar lo que diría el Presidente.

«Este domingo cumpliré dos años de mandato, dos años de historia, dos años de entrega absoluta, ¡y los que faltan!», dijo. Asimismo, agradeció a los trabajadores «el apoyo que me han dado a pesar de la guerra económica que han emprendido en mi contra». Seguidamente, anunció que durante esta reunión, transmitida en cadena nacional, se tomarían «decisiones importantes» para «el futuro de las empresas básicas de Guayana», lo que generó mayor expectativa.

Parte de esas decisiones fue la pre aprobación de 46 proyectos para la Corporación del Aluminio y 36 para la del Hierro y el Acero en los que se invertirán «mil 207 millones de dólares y más de dos mil 288 millones de bolívares», según el gobernante. «Quiero que ustedes, trabajadores, le metan el ojo a esos proyectos, les doy siete días para que lo hagan. Los recursos los tengo». Al mismo tiempo, anunció la creación de la Ley Habilitante para la Gestión de las Empresas Básicas, con el fin de «controlar la producción» de cada una.

A esta cita también asistieron José David Cabello, ministro de Industrias; Justo Noguera Pietri, presidente de la Corporación Venezolana de Guayana (CVG); Jesús Martínez, ministro de Trabajo; Héctor Rodríguez, ministro de Educación y vicepresidente del área social; y los presidentes de las empresas tuteladas, entre otros funcionarios.

MÁS PRODUCCIÓN, MAYOR EFICACIA

El «presidente obrero» pidió a los trabajadores «organizarse para elevar la producción y la eficacia», así como también «un mayor compromiso con la Revolución». Preguntó: «¿Ustedes están prestos a tomar un fusil para defender la patria?», ante la ovación de los presentes él mismo contestó: «yo sabía cuál era la respuesta. Debemos defender la tierra venezolana».

A continuación, José Meléndez, secretario de organización de Sutiss, tomó la palabra para hablar en nombre de un grupo de trabajadores de Sidor. «Nosotros queremos dejar claro nuestro apoyo total e irrestricto al gobierno del presidente Nicolás Maduro. Nos colocamos a la orden de la primera línea combatiente», expresó, al tiempo que pidió que «Obama derogue el decreto ¡Ya!».

Ángel Moreno, presidente de la Corporación Socialista del Cemento, por su parte, entregó un «aporte» de 467 millones 819 mil 167 bolívares al Fondo de Eficiencia Socialista, suma «que ya se encuentra en las arcas del tesoro nacional», esto con el objetivo de demostrar «la eficiencia de los trabajadores». «Nuestras ganancias más nunca pasarán a la oligarquía. Nuestros esfuerzos serán para beneficiar a los venezolanos», afirmó.

Maduro elogió la contribución e indicó que esa cantidad sería invertida en ambulatorios, escuelas, liceos, unidades de transporte y mejoras de las vías públicas. «Soñaba con recibir los dividendos de las empresas básicas de Guayana y ese día ha llegado. El año que viene deben duplicar ese monto y entregarme dividendos en dólares para invertirlos en viviendas».

El presidente de Sutralum, Pedro Perales, también tomó el micrófono, esta vez para pedir el «reimpulso» del Plan Guayana Socialista, el cual, según el sindicalista, «nació gracias a la iniciativa de los trabajadores para dar solución a los problemas de las empresas y de la región». Aseveró que «no se han despedido trabajadores» y que, por el contrario, se han garantizado los beneficios y la discusión de los contratos colectivos. «Eso no nos lo perdona la derecha», agregó. Además, solicitó la instalación de una «comisión presidencial» para la reactivación del proyecto Petro-San Félix, aprobado por el fallecido presidente Hugo Chávez, en 2012.

Para finalizar la participación de los voceros de los trabajadores que asistieron al acto, el diputado Oswaldo Vera, coordinador nacional de la Central de Trabajadores Socialistas, manifestó que hasta que el presidente estadounidense Barack Obama no derogue el decreto «los trabajadores estaremos en la calle», pues su compromiso es «acabar con la guerra económica».

POR FUERA

Los trabajadores del Complejo Siderúrgico Nacional fueron los que no salieron muy contentos del acto político que protagonizó el Jefe de Estado, pues por más señas, gritos, silbatos que hicieron, no fueron tomados en cuenta, así como tampoco un trabajador de CVG Refractarios, quien quiso entregar un documento con más de 80 firmas y no lo dejaron pasar. Según lo expuesto por él, estas pertenecían a tercerizados que fueron despedidos sin «mayores explicaciones».

Nicolás Maduro ordenó la creación del «Concejo Presidencial» en «todos los estados y en todas las empresas» para la toma de decisiones importantes. Del mismo modo, la reactivación del Plan Guayana Socialista, cuyo objetivo resumió de esta manera: «producir, crecer y desarrollarnos para el país, para sustentar las misiones socialistas y para elevar la calidad de vida de los trabajadores de Guayana». Como coordinador de este proyecto designó a Eulogio Del Pino, presidente de Petróleos de Venezuela (Pdvsa), al lado de José David Cabello, Justo Noguera Pietri, Héctor Rodríguez, Jesús Martínez, Wills Rangel y Oswaldo Vera. Ellos estarán acompañados por representantes de las empresas básicas que este viernes deben ser designados.

CÚMULO DE PROMESAS

El presidente de Venezuela, Nicolás Maduro, anunció desde Caruachi un nuevo plan de jubilaciones en el que se invertirán más de 600 millones de bolívares, cifra solicitada por los trabajadores.
Indicó que este monto será destinado a pagar «una deuda acumulada» que mantienen la Corporación Venezolana de Guayana, y las corporaciones Siderúrgica y del Aluminio. Para saldarla implementarán un «plan especial» que denominó «Fondo Especial para Jubilaciones», que tomará en cuenta a los trabajadores que cumplan con los requisitos para cesar sus labores.

Aprovechó, además, para anunciar la llegada de 50 nuevos autobuses para las líneas de transporte internas de la CVG, a partir del próximo lunes. «Quiero venir muy pronto para ir empresa por empresa escuchando las ideas de los trabajadores», insistió el mandatario ante los cientos de trabajadores asistentes.