Temen contaminación en Tianjin por fuerte presencia de cianuro

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El temor a una peligrosa contaminación en el puerto chino de Tianjin resurgió el domingo, cuando el ejército anunció que centenares de toneladas de cianuro estaban almacenadas en el lugar devastado por las explosiones que dejaron 112 muertos.

Se trata de la primera confirmación oficial de la presencia de este componente químico extremadamente peligroso en el depósito donde el miércoles se registraron las gigantescas explosiones.

Más de 700 personas fueron hospitalizadas tras las explosiones, que provocaron incendios todavía activos pese a los esfuerzos de los bomberos.

El general Shi Luze, jefe del estado mayor de la región militar de Pekín, declaró en rueda de prensa que se había identificado cianuro en dos lugares donde se produjo el accidente. «Según estimaciones preliminares, el volumen alcanza muchas centenas de toneladas», dijo, sin precisar el tipo exacto de cianuro, pero la prensa china había indicado previamente la presencia de 700 toneladas de cianuro de sodio.

Este compuesto, bajo forma de polvo cristalino, puede bajo determinadas condiciones liberar cianuro de hidrógeno, un «gas altamente tóxico asfixiante que actúa sobre la capacidad del organismo de utilizar el oxígeno» y puede ser «rápidamente mortal», según el Centro estadounidense de control de enfermedades.

Las autoridades chinas tratan sin cese de tranquilizar a los habitantes, asegurando que pese a la presencia de tasas anormales de algunos contaminantes, el aire de Tianjin es respirable.

«NADA ES VERDAD»

Son muchos los habitantes, allegados de las víctimas e internautas que están criticando la falta de transparencia de Pekín.

Varias familias trataron el sábado de irrumpir en una sala donde las autoridades daban una rueda de prensa. Ayer, allegados de los fallecidos se presentaron en un hotel donde dirigentes locales hablaban con los periodistas. «¡Policía, voy a matar a alguien!», gritó un hombre entre lágrimas, antes de ser consolado por un agente.

Unos 50 sitios de internet también fueron blanco de la ira de Pekín por «haber sembrado el pánico publicando informaciones no verificadas que permiten a los usuarios divulgar rumores infundados», según el ente regulador chino.

«No hay libertad de expresión. Las palabras están prohibidas de forma diversa», lamentó un internauta.