Tercer acceso al apartamento del fiscal muerto en Argentina despierta interrogantes

0
152

El hallazgo de un tercer acceso, además de las puertas principal y de servicio, complica aún más este miércoles la confusa causa por la muerte del fiscal argentino Alberto Nisman ocurrida el domingo, horas antes de ampliar ante el Congreso una denuncia contra la presidenta, Cristina Kirchner.

Investigadores del caso hallaron una huella dactilar y una pisada en una cámara de equipos de refrigeración, ubicada entre el apartamento del fiscal y el vecino, en el piso 13 de un lujoso edificio del barrio Puerto Madero, informó la agencia privada de noticias DyN.

A este tercer lugar -que no estaba contemplado hasta el momento en los datos dados a conocer por la investigación-, sólo se accede desde alguno de los dos departamentos, ya que no hay escalera exterior.

Según DYN, en el departamento vecino vive un extranjero.

La información sobre el tercer acceso se conoció casi al mismo tiempo en que la fiscal Viviana Fein, encargada de este caso, le tomaba declaración al cerrajero convocado la noche del domingo para abrir la puerta del apartamento de Nisman, cuando fue hallado muerto en su casa.

El cerrajero, de nombre Walter, contó a la prensa que sólo trabajó en la puerta de servicio, que tenía la llave puesta por dentro pero estaba sin llave.

«Me llamaron del edificio a las 22H03 (la noche del domingo)- habré llegado a las 22H30. La puerta principal tenía una traba por lo que me dijeron de abrir la de servicio. Estaba abierta (sin llave) pero con la llave puesta por dentro», relató a la prensa al salir de la fiscalía.

«Con un alambrecito, empujé la llave, se cayó. Le pedí su llave a la madre y abrí», detalló al sostener que se trataba de una maniobra fácil de realizar.

Todo lo ocurrido minuto a minuto la noche del domingo desde que la madre de Nisman llegó al edificio, tras haber sido alertada por la custodia del fiscal que el hombre no respondía a los llamados, genera una maraña de especulaciones periodísticas y desmentidas.

Mientras tanto, el gobierno insistió en descalificar la denuncia presentada de apuro el miércoles pasado por Nisman, en la que acusó a la presidenta y a su canciller Héctor Timerman de encabezar una operación para encubrir a Irán.

Varios altos exfuncionarios iraníes están acusados por Argentina de haber participado del atentado contra la mutual judía AMIA en Buenos Aires en 1994, que dejó 85 muertos y 300 heridos.