Tony Geara: El pueblo muere de hambre mientras Maduro se hace el loco

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“Para que una familia de cinco personas pueda comprar un mercado decente que alcance para todo un mes necesita más de diez sueldos mínimos, porque la comida llegó a precios desorbitantes (sic), que no pueden ser costeados por la mayoría de los venezolanos”, denunció Tony Geara, diputado de la Asamblea Nacional por Voluntad Popular.

Indicó que las malas decisiones del gobierno de Nicolás Maduro tienen “pasando hambre” a gran cantidad de los venezolanos, que no pueden financiar los precios de la mayoría de los productos básicos: “Un kilogramo de carne cuesta alrededor de 500 mil bolívares, y el kilo de queso sobrepasa los 400 mil, además un pollo entero puede costar 600 mil bolívares o más”.

Geara calificó como “una burla y un intento de soborno” algunas de las acciones ejecutadas por el gobierno para combatir la inflación, como la entrega de bono por medio del Carnet de la Patria.

“Los 500 mil bolívares que le envían a las personas no alcanzan para comer, ni para resolver ninguno de los problemas que tienen los ciudadanos, lo que realmente hace falta es un política económica seria, que incentive la inversión, que frene la inflación y que acabe con la escasez de alimentos y medicinas”.

Criticó que el Ejecutivo Nacional trate de ignorar la realidad que se vive en Venezuela, y no tome medidas efectivas para resolver el problema. “Tenemos gente muriendo de hambre, familias buscando comida en la basura, niños que mueren por desnutrición, pero a Nicolás Maduro no le importa esto, el prefiere hablar de su candidatura presidencial o dedicarse a bailar en las tarimas que montan en los mítines del chavismo”.

El diputado detalló que además del alto costo de los alimentos, los venezolanos deben enfrentar problemas que hacen más difícil su día a día y que el gobierno también pretende ignorar como la escasez de dinero en efectivo, la inseguridad, o las cada vez más terribles deficiencias en los servicios públicos: “Lo del efectivo se volvió un negocio macabro, porque las personas deben hacer colas de varias horas en los bancos y peregrinar por varias instituciones financieras para obtener billetes nuevos que les permitan comprar algo de comida a un precio ligeramente más accesible, lo que deja en evidencia el desastre económico en el que estamos viviendo”.