Trancan avenida Caracas por colapso de aguas negras

Lugareños de Las Teodokildas y Core 8 están hartos de la acumulación de aguas servidas y aseguran que seguirán con los constantes llamados para ejercer presión

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No es la primera vez que los habitantes de los sectores Las Teodokildas y Core 8 cierran el acceso de la Avenida Caracas. Este martes a las 6:00 de la mañana no fue la excepción.

Con cauchos y palos impidieron el paso de los transeúntes para protestar por el desborde de aguas negras, aunque esta situación ya tiene más de seis años.

Mientras Marisela Rodríguez sostiene una pancarta comenta que las aguas putrefactas destruyeron toda la vialidad y han traído consigo la proliferación de enfermedades como dengue y sarna.

Afirma que funcionarios de la Alcaldía Socialista Bolivariana de Caroní (Alsobocaroní) y de la Gobernación del estado Bolívar conocen del problema, pero igual así las obras quedan inconclusas.

Refiere que solo “vienen a tomar fotos y se marchan, como si nada”.

VIVIENDAS ANEGADAS

Se supo que el derrame de aguas servidas se ha extendido hasta el sector Fe y Esperanza Bolivariana provocando numerosos baches en las vías.

Vecinos también explican que cuando llueve colapsan las cloacas, inundando así los interiores de las viviendas.

Más de 200 familias están siendo afectadas, por lo que los manifestantes piden al alcalde encargado del municipio Caroní, Tito Oviedo, aplicar los correctivos necesarios en estas comunidades pertenecientes a  la parroquia Unare.

Tampoco descartan solicitar el apoyo de la dirección de Servicios Generales de la Siderúrgica del Orinoco (Sidor), presidida por Justo Noguera Pietri.

Informan que, a petición de las autoridades, hace un año se creó el Consejo Comunal Simón Bolívar y aún así no son tomados en cuenta.

Requieren asfaltado

El objetivo de los residentes es claro: el primero radica en lograr que la red de aguas residuales sea solventada y una vez que obtengan respuestas satisfactorias reclamarán por asfaltado.

Denuncian que el paso del transporte público es casi nulo y los conductores desvían las rutas, porque el lugar es intransitable.

Jhonatan Díaz, uno de los afectados, cuenta que debe caminar hasta seis cuadras para tomar el bus en la avenida y poder llegar a su lugar de trabajo. Como él hay muchos.