Una reformada Grecia deberá presentar “nuevas propuestas”

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Atenas.- Los griegos dijeron el domingo en el referéndum que «merecen algo mejor» y «no pueden aceptar un acuerdo inviable», declaró el nuevo ministro de Finanzas heleno, Euclides Tsakalotos, tras asumir su cargo este lunes, reemplazando al ministro griego Yanis Varoufakis.

«Vamos a continuar las discusiones (…) Espero que algo cambie en Europa», dijo algo agitado Tsakalotos, quien admitió experimentar «miedo escénico» al asumir su cargo «en momentos que no son los más fáciles en la historia griega».

Los mercados europeos cerraron en rojo el lunes sin sucumbir al pánico tras la victoria del «No» en el referéndum griego, con la esperanza de que se reanuden las negociaciones con los acreedores a partir de hoy.

«La reacción inmediata de los mercados al referéndum ha sido limitada», constatan en una nota los estrategas de Axa IM, aunque «seguirán preocupados hasta que haya mayor claridad sobre si prosigue la negociación (o no)», agrega.

Tras optar por la espera el viernes antes de la consulta, los principales índices bursátiles europeos terminaron la sesión con importantes caídas, aunque limitadas.

«La volatilidad podría aumentar, hasta que haya un acuerdo», dice Axa IM.

BOLSA DE NUEVA YORK TAMBIÉN EN ROJO

El dossier griego «sigue siendo un factor de inestabilidad en los mercados pero son menos sensibles que antes», dice Thibault Prébay, director del departamento de tasas de Quilvest Gestion.

Por su parte, el euro valía 1,1073 dólares frente a los 1,1039 del viernes hacia las 21H00 GMT dando muestras de resistencia. La moneda única llegó a caer a 1,0963 dólares inmediatamente después de los resultados de la consulta.
El mercado de la deuda también ha mantenido la cabeza fría. Las tasas que paga el bono español a diez años se elevaban a 2,37 2 % frente al 2,212 % del viernes al cierre del mercado secundario, y el de Italia a 2,387 % contra 2,248 %.

Los griegos dijeron claramente no a las exigencias de los acreedores con un 61 % de los votos en contra de sus propuestas, un rechazo masivo que supone una gran incertidumbre sobre la eventual reanudación de las negociaciones y la eventual salida del país de la zona euro.

Hoy se reunirán los ministros de Finanzas de la zona euro y después habrá una cumbre de mandatarios en Bruselas.

El Fondo Monetario Internacional (FMI) también ha manifestado su disposición a ayudar a Grecia si se lo pide, declaró el lunes al directora gerente Christine Lagarde, pese a que Grecia incumplió el pasado 30 el pago de un reembolso de más de 1500 millones de euros.

DIMISIÓN SORPRESA DE VAROUFAKIS

Los inversores también se han visto aliviados por el anuncio sorpresa de la dimisión del ministro griego, Yanis Varoufakis, interpretado como una señal de buena voluntad del gobierno griego para facilitar las negociaciones con sus acreedores. El mercado también sigue pendiente de la reacción del Banco Central Europeo (BCE) que iba a reunirse este lunes para analizar las ayudas de emergencia a los bancos griegos (ELA), según fuentes bancarias.

«Parece evidente que, independientemente de la decisión sobre el ELA, el BCE está dispuesto a revisar su política de expansión cuantitativa para prevenir un contagio del riesgo griego al resto de países», recuerdan los economistas de Oddo.

Los ministros de Finanzas de la zona euro esperan que las autoridades griegas acudan hoy a Bruselas con «nuevas propuestas» de reformas y ajustes fiscales, anunció el Eurogrupo en un comunicado.

«El Eurogrupo discutirá la situación luego del referendo que se celebró en Grecia el 5 de julio. Los ministros esperan nuevas propuestas de parte de las autoridades griegas», indica el comunicado.

La reunión del Eurogrupo comenzará hacia las 11H00 GMT en Bruselas, antes de una nueva cumbre extraordinaria de los jefes de Estado y de gobierno de los 19 países de la zona euro.

Entre 18 de los miembros de la moneda única las divisiones son fuertes sobre cómo ayudar a Grecia, cuyo segundo programa de asistencia financiera terminó el 30 de junio y que en todo momento puede salir de la zona euro, un escenario de consecuencias imprevisibles.

BERLÍN NO CEDE

El lunes por la mañana Berlín estimó que no se dan las condiciones «para tener negociaciones sobre una nueva ayuda a Grecia» y rechazó discutir una reestructuración de la deuda, como lo pide Atenas.

El ministro de Finanzas finlandés, Alexander Stubb, otro de los representantes del bando de los duros, estimó por su parte que «las negociaciones podrán reanudarse recién cuando el gobierno griego esté dispuesto a cooperar y comprometerse en medidas para estabilizar la economía del país y aplicar las reformas estructurales necesarias a la sostenibilidad de la deuda».

«LA PELOTA ESTÁ AHORA DEL LADO DE GRECIA»

España en tanto, que mantiene una posición más bien dura con Grecia, se mostró abierta a un posible tercer plan de ayuda, como lo pidió Atenas hace una semana.

«Tienen derecho a pedir un tercer programa. El gobierno español está abierto a esa negociación», dijo el ministro de Finanzas, Luis de Guindos, estimando que sin embargo era «ineludible que la Grecia haga reformas».

En París, el ministro de Finanzas francés, Michel Sapin, recordó que «no se podrá encontrar ninguna solución si no hay entre Angela Merkel y François Hollande» una «conversación profunda, verdadera».