Unasur califica de “grave” la situación en la frontera

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Bogotá.- El ministro de Relaciones Exteriores de Uruguay, Rodolfo Nin Novoa, país que ocupa la presidencia pro témpore de la Unión de Naciones Suramericanas (Unasur), dijo ayer que será difícil convocar para la próxima semana la reunión sobre la crisis colombo-venezolana por la apretada agenda de los cancilleres.

Nin, encargado de convocar este encuentro, explicó que tras recibir ayer la solicitud de reunión por parte de la canciller colombiana, María Ángela Holguín, ha comenzado la ronda de contactos y algunos ministros le han confirmado que estarán de viaje en los próximos días.

«He constatado en estas conversaciones telefónicas que la agenda de los cancilleres está muy compleja», comentó el ministro uruguayo.
Entre los viajes previstos destaca el que hará la ministra de Relaciones Exteriores de Venezuela, Delcy Rodríguez, quien comunicó a Nin que la próxima semana estará en Asia y no regresará hasta el 8 de septiembre, fecha que el canciller uruguayo le parece demasiado lejana «por la gravedad de la situación».

Este miércoles las cancilleres de Colombia y Venezuela se reunieron en Cartagena para reducir la tensión, una intención que saltó por los aires ayer, cuando autoridades venezolanas no acudieron a una reunión prevista con una delegación colombiana en la frontera.
Tras el plantón ambos países llamaron a consultas a sus embajadores y el Gobierno colombiano pidió a la Unasur una reunión para abordar esta crisis.

En este sentido, el canciller uruguayo aseguró que se están haciendo «los máximos esfuerzos» por parte de la organización para que esta situación no «continúe en una escalada que no sabemos dónde puede parar».
Tras conocer las palabras de Nin, Holguín declaró que conversaría con él para que «vaya una misión de Unasur» a la frontera.

 

Deportaciones
El ministro de Relaciones Exteriores de Uruguay, Rodolfo Nin Novoa, comentó en calidad de canciller uruguayo, que los problemas de comercio, tipo de cambio y escasez de productos que se viven en la frontera colombo-venezolana «no se pueden arreglar con medidas de deportaciones».

«Es la primera vez que escucho que se deporta a la gente para que no haya contrabando, las medidas de contrabando tienen origen económico y hay que tratarlas como tal. Nos parece que es una situación muy grave», agregó.

 

Con respecto a las críticas sobre una supuesta actitud pasiva de la Unasur, el canciller recordó que este organismo «no puede actuar de oficio» y que en cuanto han recibido una solicitud, en este caso de Colombia, han comenzado a actuar.