Zapateros temen paralizar su oficio por falta de materia prima

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Desde inicios del 2015, las ventas de zapatos en ciudad Guayana, se han convertido en un «lujo» para los compradores puesto que calzar cualquier marca puede costar hasta más de tres sueldos mínimos.


Samil Rasque, empresario, comentó que las ventas han bajado en un 60%, sin embargo, las promociones se mantienen, mientras que otros afirman que el problema con la adquisición de divisas, sigue siendo «el detonante».

Por ser esta una de las tantas razones, varios guayaneses se han unido a la modalidad de reparar calzados y carteras. Sacarlos del depósito e incluso de las cajas donde se mantenían guardadas, es la nueva moda del 2015 para así ahorrarse un porcentaje del costo real de los artículos personales.

CRISIS EN EL SECTOR CALZADO
Aunque parezca increíble, las personas que durante muchos años se han dedicado a este oficio, declaran que desde abril comenzó el incremento de clientes. «Aquí llegan todos los días mujeres y hombres, en búsqueda de remendar y solucionar el problema a sus zapatos», declaró Ramón Guevara.

«La inflación» y «escasez de productos» siguen posicionándose como uno de los factores latentes que ha conllevado a que este sector se vea perjudicado puesto que nada se consigue y todo aumenta repentinamente. «Yo soy rápido en mi trabajo, siempre y cuando me tengan el pago a la mano porque todos tenemos necesidades», explicó un artesano.

Zapateros aseguran que la distribución de la mercancía ha mermado puesto debido a que las empresas distribuidoras presentan fallas en el suministro, viéndose afectados económicamente el empresario, y por ende, el comprador.

«Anteriormente 250 gramos de pega amarilla costaba 800 bolívares. Ayer pregunté por casualidad, y la están vendiendo en 1200 bolívares. ¿Cómo hago para no verme perjudicado?», refutó el mini empresario.

COSTOS ELEVADOS
El precio de la pega amarilla, hilo, pinturas, brillo, pinceles y demás materiales necesarios para la reparación de calzados, se ha incrementado de acuerdo a las opiniones expresadas por los profesionales del área. Ronald Rodríguez, zapatero, afirmó que no recibe ayuda de ninguna empresa adscrita a los entes gubernamentales que se encargue de suministrar los materiales necesarios para mantener su clientela al día.

Pero sin importar las calamidades por las cuales pasan «los reyes del calzado», la vocación por ayudar a los demás sigue estando vigente a pesar de los altos costos en que se maneja los materiales. Tal es el caso de Robert Ortega, quien atiende su puesto en los alrededores del Centro Comercial Trébol II, en Puerto Ordaz, desde las siete de la mañana hasta las seis y media de la noche.

Reparar un par de zapatos casuales o deportivos, oscila entre 600 y 850 bolívares, dependiendo del tejido. «Por lo general los clientes me piden el tejido sencillo para evitar mayores gastos. En cambio, si una clienta desea que le repare, cosa, pinte y aplique brillo a su cartera puede costarle hasta más de dos mil bolívares», declaró Pinto.

PÉRDIDA DE CLIENTES
Alfredo Gamardo, comerciante especialista en calzado, explicó que debido al incremento en los servicios que presta a la colectividad, durante los últimos meses, ha perdido clientela debido a los constantes cambio de precios y el alto costo de los materiales. «Anteriormente me traían hasta tres pares y no pasaba de 500. Hoy en día, cuestan alrededor de mil 500 bolívares y hasta más».

Por esta razón piensa que es fundamental que los entes gubernamentales creen una comisión que se encargue de producir y vender los materiales a precios accesibles. «El llamado es al presidente Nicolás Maduro para que discuta este plan».

VALOR INCREMENTO COMERCIAL
El Diario de Guayana visitó varias zapaterías de la ciudad, y constató que el valor monetario del calzado sufrió cambios drásticos. Dependiendo de la marca y modelo, se fija el precio. El consumidor, hoy en día, necesita 4 mil bolívares, como mínimo, para calzar sus pies; y alrededor de 12 mil bolívares para adquirir un par de mediana calidad.